Lista de verificación para la diabetes
La diabetes afecta a todo el cuerpo. Sin embargo, puede prevenir problemas graves a través del autocuidado y los chequeos regulares. Siga estas pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades para controlar su salud.
Chequeos diarios
- Azúcar en sangre. Hable con su equipo de cuidado sobre la frecuencia con la que debe controlar el azúcar en sangre en su casa. Anote los resultados y llévelos a las citas.
- Revisión de pies. Llame a su equipo de cuidado si nota cortes, dolores, ampollas, enrojecimiento o hinchazón en los pies.
- Medicamentos. Tome los medicamentos según lo recete su médico.
Chequeos semestrales
- Examen dental. Mantenga los dientes y las encías saludables mediante limpiezas semestrales. Informe a su dentista que tiene diabetes.
- Prueba de A1C. Con este análisis de sangre se mide el nivel promedio de azúcar en sangre durante los últimos tres meses. Es posible que su equipo de cuidado le sugiera realizarse esta prueba con más frecuencia.
- Visita al médico. Hable con su equipo de cuidado sobre la frecuencia con la que debe visitar al médico.
- Presión sanguínea. Realícese este control en cada visita al médico.
Chequeos anuales
- Examen de pupila dilatada. Un examen anual de ojos puede ayudar a encontrar problemas relacionados con la diabetes en una etapa temprana, cuando es más fácil tratarlos.
- Pruebas renales. Los controles renales frecuentes pueden prevenir o retrasar la aparición de problemas renales.
- Prueba de colesterol. Esta prueba ayuda a controlar el riesgo de enfermedad cardíaca.
- Revisión completa de los pies. Pídale a su médico que le haga una revisión completa de los pies al menos una vez al año. Pueden remitirlo a un podólogo (especialista de pies) de ser necesario.
Pregúntele al pediatra: ¿Cómo puedo colaborar con la escuela de mi hijo para controlar su diabetes?
El primer paso es conocer al enfermero escolar de su hijo.
“Los enfermeros escolares son estupendos. Es bueno tener una relación amistosa con ellos y mantener una comunicación abierta”, dice la Dra. Kathleen Bethin, endocrinóloga pediátrica y vocera de la Academia Americana de Pediatría.
Esto es lo que también puede hacer para preparar a su hijo para un año escolar seguro y saludable:
1. Comparta el plan de control médico para la diabetes de su hijo.
Este detalla todo, desde medicamentos y suministros hasta los mejores horarios para comidas y refrigerios. Actualícelo con el médico todos los años, o cada vez que cambie el plan de tratamiento de su hijo.
2. Presente un plan 504.
Todas las escuelas públicas (y algunas privadas) deben brindar servicios a niños con necesidades especiales de salud, incluida la diabetes.
“El plan 504 es la única manera de garantizar que su hijo reciba los servicios que lo ayuden a mantenerse sano y seguro”, explica la Dra. Bethin. Cubre todas las necesidades de su hijo mientras está en la escuela, desde comer cuando sea necesario hasta permitir que los maestros y otros miembros del personal controlen su nivel de azúcar en sangre y le administren medicamentos.
3. Enseñe a los maestros.
Muestre al maestro del aula de su hijo y a otro personal importante cómo reconocer niveles altos o bajos de azúcar en la sangre y cómo administrar insulina o glucagón en caso de emergencia. Además, infórmeles dónde encontrar los suministros de emergencia de su hijo.
4. Esté preparado.
Proporcione suministros al enfermero de la escuela, incluida la insulina, un medidor de glucosa en sangre y el glucagón. Empaque un kit de suministros de emergencia para su hijo y asegúrese de reabastecerlo cuando se agoten. Y no olvide agregar algunos refrigerios adicionales.