Cómo hablar con tu hijo sobre el peso

¿Te preocupa el peso de tu hijo? No estás solo. Descubre cómo puedes apoyar su salud sin dañar su autoestima.

Father and son

Hablar con tu hijo sobre su peso puede ser difícil. Quieres que tu hijo esté sano, pero no quieres herir sus sentimientos. No estás solo. Muchas familias tienen esta preocupación.

La obesidad infantil es común. Esto significa que muchos niños tienen cuerpos más grandes. El peso puede afectar la salud, pero es solo una parte del panorama.

Algunos niños con un peso más alto pueden tener riesgos de salud como presión arterial alta, niveles altos de azúcar en sangre o problemas para dormir. Pero el peso por sí solo no lo dice todo. 

La salud de un niño depende de muchas cosas. Esto incluye lo que come, cómo se mueve, cómo se siente y cómo duerme.

El peso puede ser un tema delicado. Hablar del peso de manera incorrecta puede dañar la autoestima de un niño. Puede hacer que se sienta avergonzado o preocupado por su cuerpo. Incluso puede provocar ansiedad a la hora de comer. 

El cuerpo de los niños cambia mucho a medida que crecen. Pueden subir de peso antes de un estirón. Pueden verse diferentes a sus amigos. Esto es normal. Lo más importante es ayudar a tu hijo a sentirse fuerte, apoyado y querido.

Estas son algunas formas amables y positivas de hablar sobre la salud.

Parents with a child looking a laptop

Aproveche al máximo sus beneficios

Si es miembro de Aetna Better Health®, puede obtener más información sobre su plan. Inicie sesión en el portal para miembros para ingresar a su cuenta.

1. Enfócate en la salud, no en el peso

La salud es más que un número en la balanza. Trata de no enfocarte en el peso o la talla. En cambio, habla de hábitos saludables como los siguientes:

  • Comer una variedad de alimentos
  • Mover el cuerpo de formas divertidas
  • Dormir lo suficiente

Puedes decir cosas como: “Elijamos alimentos que ayuden a nuestro cuerpo a crecer” o “Vamos a jugar juntos afuera”. Así te enfocas en sentirte bien, no en tener un aspecto determinado.

2. Haz cambios en familia

A los niños les va mejor cuando se sienten apoyados. Intenta que los hábitos saludables sean parte de la vida diaria de todos.

Puede hacer lo siguiente:

  • Cocinar juntos
  • Dejar que tu hijo ayude a planear las comidas y a elegir los alimentos en el supermercado
  • Salga a caminar o jugar en familia

Cuando todos participen, tu hijo se sentirá incluido, no señalado.

3. Cuida tus palabras

Las palabras pueden tener un gran impacto. Evita llamar a los alimentos “buenos” o “malos”. Trata de no prohibir ningún alimento. Todos los alimentos pueden formar parte de una dieta saludable.

Habla de cómo los diferentes alimentos contribuyen al bienestar. Por ejemplo: “Las zanahorias nos ayudan a cuidar los ojos” o “Las proteínas ayudan a que nuestros músculos crezcan”. Y está bien disfrutar de los bocadillos. La comida también tiene que ver con la alegría y la conexión.

4. Da el ejemplo

Los niños observan lo que hacen y dicen los adultos. Habla con cariño de ti mismo y de todo lo que tu cuerpo hace por ti. Tratarte con amor ayudará a que tu hijo se sienta seguro y querido, tal como es. 

Evita cualquier comentario sobre el peso, ya sea el tuyo o el de cualquier otra persona. Muéstrale a tu hijo que los cuerpos vienen en muchas formas y tamaños. Lo que importa es lo que el cuerpo puede hacer.

5. Habla con el médico de tu hijo

Si te preocupa el peso de tu hijo, tu médico puede ayudarte. Este evaluará la salud general de tu hijo, no solo su peso.

Aquí te brindamos algunas preguntas útiles que puedes hacerle:

  • ¿Mi hijo está creciendo de manera saludable para su edad?
  • ¿Hay algún problema de salud al que debamos prestar atención?
  • ¿En qué hábitos saludables debemos enfocarnos en casa?
  • ¿Cómo podemos fomentar una imagen corporal positiva?
  • ¿Necesitamos consultar a un especialista o a un experto en nutrición?

Tu médico siempre debe ser amable y respetuoso con tu hijo. Si no te gusta la forma en que le habla sobre el peso, dilo sin dudar. Puedes buscar otro médico que escuche y se preocupe por las necesidades de tu familia.

Tu plan de Aetna también está aquí para apoyar la salud de tu hijo. 

Recuerda que tu hijo necesita amor, apoyo y ánimo. Cuando te enfocas en la salud y la amabilidad, ayudas a tu hijo a desarrollar una confianza que puede durar toda la vida.

Parents with a child looking a laptop

Aproveche al máximo sus beneficios

Si es miembro de Aetna Better Health®, puede obtener más información sobre su plan. Inicie sesión en el portal para miembros para ingresar a su cuenta.